Soy Adicto al Internet – Blog | EJTV

Soy Adicto al Internet – Blog

adicto-internet
Soy Adicto al Internet – Blog

Soy adicto al Internet – Y ahora… ¿Quién podrá ayudarme?

¡Yo, el chapul…!
Google tiene la respuesta.

Paso horas en Internet, no avanzo en ningún otro asunto, me interesa saber lo que está pasando en el mundo, me he vuelto experto en política, sé el tipo de cambio del dólar para mañana, tengo la agenda precisa de mis amigos, este fin de semana fue el cumpleaños de Sofi, no pude ir, pero por lo menos le escribí en su muro, le mandé vía chat un emoticon de carita feliz y veré las fotos de la fiesta sólo por curiosear. Necesito estar actualizado porque en definitiva alguien me va a preguntar de esto mañana (es la 1:23 a.m. sentado frente a la computadora) u hoy sí.
¡Soy adicto al Internet! Y lo peor es que no sé como acabar con esta adicción, – ¡ya sé! Voy a buscar en Google la respuesta indicada para mi problema, en 0,32 segundos podemos encontrar cerca de 1,780,000 (UN MILLÓN setecientos ochenta mil) resultados y con esto no salgo del problema. Un artículo más para leer, este me llevo a otra pregunta interesante y en 5 minutos más estoy poniendo filtros #vintage #BlackandWhite a mis propias #selfie, y esta cadena se hace aún más grande. No quiero mencionar la “maestría” en uso de #hashtags que poseo y que mis amigos me llaman el gurú-ninja-maestro-sensei de las artes sociales digitales.

Desde que me regalaron este “celular inteligente” – como si todos los celulares no lo fueran, mi adicción creo que se ha vuelto peor, todavía me acuerdo de esas largas noches frente a la pantalla de la computadora, solos: el teclado, el mouse y yo, indetenibles, surfeando las indomables olas del Internet, iba y venía del chat, pasaba a chequear hi5 o myspace, revisaba mi cuenta de hotmail (sí, la gente usaba hotmail) y claro no me despegaba del Messenger, – Ahh que tiempos aquellos cuando el Internet era lento pero la espera valía la pena.

¿Hasta el momento te identificas con este relato?

Volvamos al celular, hoy todos padecemos del síndrome de los “cabisbajos” todo el mundo viendo hacia abajo, no en reverencia, ni como si estuviéramos orando, estamos consumidos en una pantallita de 12×6 centímetros o menos. No te parece increíble que algo tan pequeño, contenga toda “tu vida” social, hemos ido más allá del entretenimiento al control parcial-casi total de nuestros minutos diarios de vida. Ahora es más entretenido sentarse a ver la pantalla, que sentarse a contemplar la vista, la lluvia, o la gente simplemente pasar.

Has notado cómo los días pasan más rápido que antes, esta es mi teoría, no te alarmes: Creo que tenemos tanto entretenimiento en las manos, tanto que hacer, tanto en que pensar, que sin querer queriendo, como diría un personaje conocido por todos, se nos va el día, perdimos la noción del tiempo y ocupamos nuestra mente en tantas cosas, que cuando nos damos cuenta nos cobijó la noche, se fue el día y nos preguntamos a nosotros mismos: ¿ya? pero, el día pasó volando, ¿qué pasó? Eso mismo digo yo. Es una teoría sencilla, si usted es partidario únase al movimiento (no hay ningún movimiento, por aquello).

Este es un cuento ya conocido: “Todo en exceso es malo, dañino, nocivo etc.” Sí, hay veces que hasta lo bueno puede ser malo, sí es en exceso. ¿A qué quiero llegar con todo esto? No critico el Internet, tampoco los teléfonos super requete modernos pensantes que existen hoy, critico el empleo que le damos a ambas cosas y me duele el daño que nos hacemos. Me gusta mucho esta frase inventada para combatir esta temática actual: “Desconéctate para conectarte” ¿qué quiere decir esto?: Apague, cierre, aleje, evite el contacto con el mundo cibernético por al menos unos minutos al día ¿qué puede pasar? la gente aún sabe hablar, sabe abrazar y sí son de verdad, les aseguro que no van a perder likes con esta práctica, más bien le van a sumar likes a su vida y van a crear una ventana de “relax” en el día a día. ¡Sí se puede, sí se puede!

Desconéctate de las cosas que te quitan segundos productivos y no te aportan vida, aprovecha el rato para conectarte con aquello que por andar conectado has dejado olvidado, llámese Dios, familia, sueños, metas todas estas cosas te agradecerán que las veas con buena cara y no sólo eso, sino que en la búsqueda de todas ellas tendrás recompensa.

¿Si la pregunta es como me conecto con Dios?
1. Confiesa: Di en voz alta o en voz baja si estás en un lugar público: Dios quiero ser tu amigo, quiero conectarme contigo y quiero que me enseñes el camino que debo de seguir.

2. Cree: Dios te ama tanto, piensa en ti y quiere lo mejor para ti. Él vino a la tierra para demostrarnos su amor por medio de Jesús su hijo y también vino para que aprendiéramos a amar. No albergues odio, rencor o ira en tu corazón eso te daña la vida lentamente, al contrario perdona con amor y serás libre para siempre, no cargues con peso demás.

3. Conoce: La Biblia, para muchos es un libro aburrido o incomprensible, hoy existen traducciones adaptadas a nuestro lenguaje actual y el leerla te enseña a conectarte mejor con Dios. Conocer más a Dios te hará ver que hay cosas en nosotros que debemos mejorar y cambiar para nuestro propio beneficio.

4. Crece: Busca en donde estés un lugar en donde hablen de Dios y que te sientas cómodo, puede ser una iglesia, una pequeña reunión, puedes pedirle a alguien que conozca de Dios que te sugiera un lugar.

5. Camina: Seguir los pasos de Jesús es un caminar diario, es muy difícil ser perfecto, pero lo importante es que Dios vea nuestro corazón en el intento, si caes, te levantas, te sacudes el polvo y en marcha de nuevo.

¡La recompensa es para siempre!

Colaboró para ejtv:
Isaac Cubero (@icubero)

comments
Featured Image Featured Image